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What I learnt from advertising :: Or die trying to make a succesfull TV commercial.

Las cosas son así, o se aprenden o se copian. En la publicidad se copia, o por lo menos se intenta que no se note. Todo el mundo dice que ‘todo está hecho’, a veces tienen razón, en realidad creo que nunca tienen razón.

VENDE. Dilo de otra manera, no falta el pendejo que llame al mítico pimponeo, que busques una buena refe, que hay que darle la vuelta, no tiene bajada you know.

¡Dios! ¡Qué nos han hecho! Nos han vendido como esos seres snobs, nonchalantes, pedantes, nihilistas… Y al final del día hablamos las miles de maravillas de la publicidad, que somos creativos (como cualquier cuervo con una varita de palo) que nos gusta esto y aquello, que somos los hipsters, lo más cool de la ciudad, que comemos bien, que nos vemos bien, olemos bien[?]

Nadie habla de las hamburgesas a las 2 de la mañana (porque no había caja chica), no se puede fumar en la agencia(a menos que se vaya el director creativo), que llegas cansado a las 6 de la mañana de la agencia, que quieres tener una vida, que no solo son ideas, esas pequeñas cosas que en el día a día nos come vivos, nadie habla de sus maravillosos artes finales de cada campaña o de como se la gozó -del verbo gozar- en sus vacaciones (y todo lo que haces es buscar insights de la gente).

¡Ponte los putos pantalones y manda todo a la mierda!

La publicidad necesita más gente que la cague, que ría, que sepa perder, que sepa aprender, que no tenga miedo de carajear al director creativo (by the way creo que me está leyendo, ustedes saben…es hora de trabajo). Ya se acabaron las llegadas en punto, vístanse bien en una reunión con el cliente -deja de vestirte como niño grande-. Sean esas personas que envidian no por lo que hacen, sino por lo que son, los hacedores de ideas -y ventas, obvio los Effies-.

Que no te asusten los directores creativos con camisetas de ZZ Top o los hoodies, es normal, la eterna juventud, el elixir de la inocencia que se ven todas las semanas en el tráfico con las ejecutivas -a las que odias, pero alguna te parece guapa porque no hay chicas en las agencias-, que no te asuste nada, ni los gritos, ni nada. Estos son los que mantienen el status quo -que lindo que suena-. Beber en horas de trabajo nunca se sintió tan bien, recordemos que ya no somos esos Draperes que beben scotch a las 9 de la mañana, ahora son las bielas de los viernes -porque es más fácil mentirse a uno mismo y decir que te lo mereces-. Bebe algo que te llene*.

Además, siempre te quedarán esas grandes enseñanzas:
“Hágame más grande el logo”

*Lo que te llena no necesariamente es la agencia… Deja a la publicidad que siga siendo la publicidad, vender, ganar, perder(como las licitaciones, pero pierde con clase), amanécete. Camina.

Al final siempre tienes un plan B...